La marca de la bestia y la oración

La marca de la bestia y la oración

Mark FinleyJan 14, 2022, 2:06 AM

Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ‘¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; porque sus juicios son verdaderos y justos; pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella’. Otra vez dijeron: ‘¡Aleluya!’ Y el humo de ella sube por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y decían: ‘¡Amén! ¡Aleluya!’ Y salió del trono una voz que decía: ‘Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes’” (Apocalipsis 19:1-5).

Una advertencia solemne

El tercer y último de los mensajes de los tres ángeles es una de las advertencias más solemnes que encontramos en la Biblia. Es una advertencia que muchas personas preferirían ignorar, pero que revela verdades espirituales transformadoras que nos hablan a nuestras necesidades más profundas y nos acercan más a Jesús. El apóstol Juan escribió: “Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: ‘Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero’” (Apocalipsis 14:9, 10).

El primer principio transformador sobre esta advertencia es que viene de un Dios de amor que desea más que nada en el mundo, salvarnos en su reino. Este es un mensaje divino de advertencia para que el pueblo de Dios no sea tomado por sorpresa por las decepciones que vienen.

En segundo lugar, tiene que ver con la adoración. El ángel dice: “Si alguien adora a la bestia...”. Esto está en contraste directo con el mensaje del primer ángel en el versículo 7 que habla de adorar al Creador. La adoración al Creador lleva a los seguidores fieles de Cristo a responder a su amor, a confiar en su gracia salvadora, a ser obedientes a su Palabra y a guardar sus mandamientos. La adoración a la bestia lleva a las personas a vivir vidas centradas en ellos, independientes de Dios en desobediencia a sus mandamientos. Se centra en uno mismo en vez de en Jesús.

La bestia en nosotros

Este mensaje del tercer ángel habla de un momento que vendrá cuando la iglesia y el Estado se unirán bajo la autoridad del Papa para imponer la adoración en el primer día de la semana. El mensaje final de los tres ángeles es un llamado a la oración fervorosa y sincera. El principio del anticristo, del orgullo en vez de la humildad, de la auto exaltación en vez del sacrificio por el bien de otros, y de la confianza en la sabiduría humana en vez de la confianza en la inspiración divina de las Escrituras, están profundamente arraigados en nuestras naturalezas caídas. ¿Cuál es la solución a los principios de la bestia que viven en nosotros? Solo hay una solución y es Jesús, su gracia, su poder y su amor en nuestras vidas y corazones. A menos que nuestro compromiso con él sea más fuerte que las presiones del mundo, seremos dominados por los principios de la bestia hoy y un día aceptaremos la marca de la bestia. La advertencia contra la marca de la bestia en el mensaje del tercer ángel debería llevarnos a ponernos de rodillas en humilde sumisión a Cristo, a rogar que su Espíritu nos limpie desde adentro y obre el milagro de la gracia divina en nuestras vidas. También debería llevarnos a orar por nuestra familia, nuestros amigos y vecinos, para que ellos también tengan corazones abiertos al mensaje salvador de Cristo para los últimos días. Este mensaje debería motivarnos a esperar el día en el que nos regocijaremos con Cristo alrededor de su trono para siempre (Apocalipsis 19:1-5).